La rivalidad China-EE.UU. condiciona la logística latinoamericana, revelando oportunidades y desafíos para importadores y exportadores.
Latinoamérica enfrenta desafíos y oportunidades en medio de rivalidades globales
La tensión comercial entre China y EE.UU. está moldeando las estrategias logísticas de América Latina en 2026. Pese a los desafíos, el 'boom' del comercio aéreo ofrece nuevas oportunidades para la región.
La rivalidad entre China y Estados Unidos continúa intensificándose, afectando las dinámicas del comercio global. Durante 2025, China alcanzó un superávit comercial récord de US$1,19 billones, lo que subraya su creciente influencia en las cadenas de suministro.
Históricamente, las tensiones comerciales entre estas potencias han llevado a ajustes en las políticas arancelarias y logísticas a nivel global. América Latina, como región dependiente de estas economías, se encuentra en una encrucijada estratégica.
Las causas detrás de esta tensión incluyen disputas sobre tarifas, competencia tecnológica y el reordenamiento de alianzas comerciales. Estos factores han obligado a empresas latinoamericanas a reevaluar sus rutas de exportación e importación.
El 'boom' del comercio entre China y Latinoamérica ha disparado la demanda del comercio aéreo, según datos de Maersk. Este aumento en la carga aérea responde a la necesidad de alternativas rápidas en un contexto de incertidumbre marítima.
Gremios empresariales en la región, como la Cámara de Comercio de Perú, han señalado la importancia de diversificar los mercados de exportación para mitigar riesgos asociados a la dependencia de pocos socios comerciales.
Empresas en Brasil y México están explorando el uso de hubs logísticos en São Paulo y Miami para agilizar sus operaciones y reducir tiempos de entrega, adaptándose a las nuevas exigencias del mercado.
Comparativamente, países como Chile han mostrado mayor resiliencia al diversificar sus exportaciones hacia Asia y Europa, mientras que Argentina enfrenta desafíos significativos debido a su estructura económica más cerrada.
A pesar de los retos, las oportunidades abundan en sectores como tecnología y productos agrícolas, que ven en la tensión una oportunidad para posicionarse en nuevos mercados.
La implementación de regulaciones como el CBAM europeo y el IRA estadounidense también juega un papel crucial, obligando a las empresas a integrar prácticas sostenibles y tecnológicas en sus operaciones.
A futuro, se espera que las tensiones comerciales sigan impulsando la innovación logística, con un enfoque en la digitalización y descarbonización que podría transformar radicalmente las operaciones comerciales en la región.
En los próximos 6-12 meses, las empresas latinoamericanas tendrán que adaptarse rápidamente a este nuevo panorama comercial, priorizando la agilidad y la sostenibilidad en sus operaciones. La clave del éxito estará en la diversificación de mercados y la adopción de tecnologías avanzadas para enfrentar un entorno cada vez más competitivo.
📚 Fuentes Consultadas
- • BBC News Mundo
- • MundoMaritimo
- • Maersk
- • The Economist Intelligence Unit
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